Hail Hail Mary
Hail Mary ha resultado ser tan irritante como la novela en la que se basa, pero bastante más divertida.
La música es abrumadora (para mal casi siempre) e intrusiva, los cambios de ritmo a veces son desesperantes y Gosling es insoportable como siempre, aunque sea un gran intérprete musical..
Pero conseguir que un híbrido entre E.T. el Extraterrestre, Dark Star y Zoolander funcione es todo un logro a tener en cuenta.
Si no tuviese ciento cincuenta finales y una arrogancia explicativa que roza la necesidad psicótica de que te comprenda hasta el más idiota de los espectadores, podríamos estar ante un nuevo clásico casi Spielbergiano.