No jedis in this club
Es clara la intención de Filoni contra la orden Jedi. Lo muestra en el desprecio habitual que los poderosos líderes religioso-militares muestran ante la individualidad de los soldados clon, una afrenta de por sí a la diversidad de la vida.
El silencio de los Jedi ante tal afrenta a la humanidad debería ser una clara muestra de su monstruosidad.
Tanto más cuando Skywalker y Kenobi conocen particularmente a algunos de ellos y les muestran aprecio, no pueden excusarse en la ignorancia cuando los usan en las contiendas militares como carne de cañón.
En general la saga cuenta la capacidad de ocupar un lugar distinto al que el destino genético, histórico, de clase, etc. nos tiene reservado. Princesas rebeldes, agricultores héroes, traficantes como deus ex machina. Por eso todo en la aventura puede dejar de ser lo que es. Menos los Jedi, que son todo el tiempo lo que quieren ser: el brazo oculto del poder, tomando decisiones cuestionables, ocultándolas a veces por realismo político, a veces por intereses místico-religiosos. Hay dos padawans que se revelan en la gran línea histórica: Anakin, que casi acaba con la orden, y Ahsoka, agotada por tener que aceptar decisiones contrarias a una moral ético-política medio decente.
Uno de ellos está destinado a recoger el poder de los jedis para, dándole la vuelta, ejercer el mismo poder sin dobleces ni coartadas morales, y la otra ha de pasar décadas actuando en la sombra, fuera de la bondad reconocida oficialmente, para poder operar sin reglas que se plantean como límites para luego ser franqueados una y otra vez por sus supuestos defensores.