La piña y el desfiladero

Thiel y el sueño argentino

Los tecnobros viven en un sueño perpetuo: olvidar la existencia de los NPCs(el 99,9% de la humanidad) y centrarse en un nuevo mundo perfecto: un mundo sin gente que te odie, sin seres humanos que te digan que lo que haces es malvado, miserable y bastante ridículo.
Ahora Peter Thiel, el icono de ricachón malvado mutado en mad doctor ricachón malvado parece que ha fijado su residencia en Argentina.
La Argentina de Milei es todo lo que el jefazo de Palantir necesita para que su imaginario apocalíptico se desborde: pobreza sistémica, ricos muy ricos y un Estado aparentemente muy poco regulado en el que "liberar" todo el poder salvífico de la IA. Su katechon lo es solo para los más ricos. Para que el final de los tiempos no llegue, es necesario que llegue su final de los tiempos.
Como si de una película de serie B se tratase, el Network State soñado por esta gente es un barrio residencial con mansiones en un bosque por el que pasear, un centro comercial con tiendas de lujo, un templo y autopistas sin límites de velocidad para llegar a todos esos lugares.
Cuando la IA sustituya a todos esos cuerpos orgánicos, sudorosos y con opiniones, el mundo será el paraíso más aburrido en el mundo de los mitos absurdos. Y Milei, uno de los políticos más alejados del mundo real, en una continua alucinación pseudolibertaria, cree ser capaz de generar el entorno adecuado para conseguirlo.